24 mar. 2011

COPROFILIA


Hay coprófagos históricos,

histéricos, sin cronología,

con babero y sin barbero.

Coprófagos juguetones

amargos buscadores

de los bombones del amor.

Coprófaga la inmensa travesti

que lamía heces de caniche

en la acera flamenca.

Coprófago el músico austríaco

que comía cacas

entre envidias de corcheas.

Coprófago el emperador

hastiado de poder

que encontraba en los zurullos

el espejo del placer.

Coprófaga la actriz de apellido pestilente

que gozaba en fiambreras

la coherencia de su heráldica.

Coprófago el bufón catódico

que chocolateaba la falsa mierda

en un número de circo.

Coprófago el marqués

que probaba la inmundicia

por golosería y esperanza.

Sonríe…

¡Coprófagos somos todos!

Eso sí,

desde hoy

cuando nos veamos

no te daré dos besos

te saludaré

con un apretón de manos.