16 ene. 2011

HACERLO


HACERLO

Su vagina se expandía

explotando de excitación

atrapándome fijamente,

apretando mis mofletes

entre las paredes de sus húmedas paredes.

Aquella hembra bramaba

enloquecida

“El mundo es mío”

“El hombre es mío“

“El futuro es mío“

“Tu alma es mía”.

Y su cueva siguió creciendo,

expandiéndose

y succionando mi cuello,

mis hombros,

mis sandalias,

los pósters de mi habitación

y mi habitación misma.

Aquella mujer se tragó mi barrio

sorbiéndolo hasta oscurecerlo,

se tragó mi colegio

con su conserje y sus maestros.

Arrastró el puesto de chucherías,

a Pepe el tendero,

a Luís el electricista,

se tragó el mercado

con ferretería incluida.

No dejó nada aquella mujer,

nada de mi infancia,

nada de mis recuerdos de niño,

de adolescente,

nada

nada

cuando por primera vez probé

aquello que los mayores llaman

“hacerlo”.

2 comentarios:

Rvdo. dijo...

Qué miedo da la fotito

Txus Garcia dijo...

Malditamente verdad, man.